SALAZONES

El método de la saladura o salazón es otra de las paradas obligatorias en la gastronomía de la Marina Alta, consistente en la conservación con sal de carnes y sobre todo en nuestra zona, de pescados, con el fin de prolongar y reforzar sus cualidades y evitar la intromisión de bacterias.

Esta tradición, heredada de la época romana, ha seguido generación tras generación hasta el día de hoy con una aceptación formidable. Tanto, que incluso ha llegado hasta la alta restauración, donde la saladura ya se ha instalado como uno de los productos estrella. Múltiples son los manjares que podemos disfrutar gracias a esta práctica. Pulpo seco, anchoas, melva, capellán, bacalao, mojama, o atún… son productos perfectamente integrados y aceptados en la gastronomía de la Marina Alta.

Una de las maneras más comunes de presentar la saladura en la mesa es en forma de ensalada, sobre todo en época primaveral y estival, con la llegada del buen tiempo y las ganas de recetas refrescantes y ligeras. Aunque también es habitual ver el uso de estos alimentos en otros ámbitos, como en el aperitivo, en guisos, o con el propio arroz. Ensalada con salmón, anchoas, tomates y lechuga fresca; un arrocito de coliflor con bacalao; un esgarraet con mojama a tiras; o simplemente, que no es poco, un trozo de pan con una chorradita de aceite y una anchoa dejada caer para empujarla con un buen vino. Recetas mediterráneas, sin demasiada dificultad y transparentes. No se puede pedir mucho más.