EL MONTGÓ

El Montgó, con sus 753 metros de altitud, representa sin duda uno de los símbolos más característicos de la Marina Alta. Fue declarado Parque Natural en 1987 y sigue gozando de una excelente salud; alberga más de 650 especies vegetales, entre ellas la coscoja, el espliego, algunas especies de jara, el enebro marino o el palmito. También son frecuentes los encuentros con fauna autóctona como el águila perdicera o el halcón peregrino, reptiles y diversos mamíferos como el zorro, el conejo o el tejón.

Por su situación geográfica, el Montgó ha sido objeto de una vieja (y sana) rivalidad entre las poblaciones que separa, Dénia y Xàbia: ¿a cuál de ellas pertenece? ¿qué cara es la más bonita? ¿qué pueblo lo cuida mejor? Batallitas a parte, lo cierto es que esta belleza de nuestra comarca recibe la visita de miles de senderistas que hacen cima desde las diferentes rutas que lo atraviesan. Nosotros hemos optado por la que tiene su salida en el Campo de Tiro de Dénia, desde Les Planes.

Lo primero que a uno le viene a la cabeza al dejar el coche en el párking del Campo de Tiro y alzar la vista hacia la montaña que tiene delante es que tal vez no haya sido buena idea lo de hacer una jornada de senderismo. Desde abajo, es verdad que los casi 800 metros que hay que subir pueden intimidar, pero os aseguramos que la experiencia vale la pena, así que valor y paciencia. Eso sí, proveeros de agua fresquita y una buena gorra, porque si sale un día de sol os va a hacer falta.

Encontraremos las indicaciones de la ruta PR-CV-355 unos metros antes de donde hemos aparcado, empezando nuestro recorrido por una senda plana de tierra que precede a la ascensión. 500 metros más tarde,  otro cartel nos avisa de que la subida está a punto de empezar. Pronto podremos adivinar las increíbles vistas que nos esperan arriba, pues desde nuestra posición ya empezamos a disfrutar del azul del mar, del perfil verde del cabo de San Antonio y de la panorámica de Les Planes. Esto promete.

Aproximadamente 300 metros después, una nueva señal nos marca la posibilidad de ir hacia Dénia, a la derecha, donde llegaríamos a la Cova del Gamell, a menos de 150 metros. Esta misma ruta, 6 kilómetros después, nos llevaría a laCova de l’Aigua, en la que todavía se conserva una inscripción romana del año 238 d.C. Pero esto lo dejamos para otro día mejor, porque nosotros seguimos dirección izquierda, hacia la cima de la montaña.

Nos espera, a partir de ahora, una senda más estrecha y zigzagueante por la que iremos cogiendo altura. Vale la pena ir parando para contemplar paisaje: a nuestros pies se despliega el verde de la montaña, hecho de pinadas y monte bajo, y un poco más allá el azul del mar y el dibujo de la bahía de Xàbia.

Unos dos kilómetros después, aproximadamente, llegaremos a zona rocosa que requiere un último esfuerzo antes de hacer cima. Es hora de beber agua y apreciar el nuevo paisaje que se nos presenta desde esa posición: Xàbia, el cabo de la Nao y poco a poco, según se sube, Gata y los valles del sur de la comarca.

Nos quedan 300 metros de subida en los que deberemos estar atentos, la senda terminó y ahora toca sortear la zona rocosa, reptando o escalando un poco; que no cunda el pánico, veréis que lo hacen niños y jubilados. Así, hasta llegar a la consecución de nuestra aventura, al gran balcón del Montgó, con fantásticas vistas al Mediterráneo, a Dénia, Xàbia, la Sierra de Segària, les Valls desde donde nos miran el Cavall Verd, Bèrnia y el Puigcampana. En definitiva, os recomendamos dar un giro lento y pausado de 360 grados desde lo más alto del Montgó para situar cada joya que nos aguarda la Marina Alta. Con un poco de suerte, si el día sale despejado, podréis exclamar aquello de “¡mira, se ve hasta Ibiza!”, comentario obligado allá arriba por cualquier senderista que se precie.