PEÑÓN DE IFACH

El Peñón de Ifach representa uno de los símbolos naturales más importantes de nuestra geografía. Declarado Parque Natural en 1987, este promontorio situado en Calpe es visitado al año por multitud de amantes de la naturaleza, dato nada extraño si nos atenemos a sus características.

Destaca la riqueza en su flora y fauna, con cerca de 300 especies vegetales, y con alrededor de 80 clases de aves entre las terrestres y las marinas. Un lujo natural muy apreciado desde tiempos inmemoriales, cuando ya se utilizaba el Peñón como punto de vigilancia frente a las incursiones piratas.

No podemos obviar entre sus puntos fuertes las magníficas vistas que desde la cima se pueden contemplar. Pero para eso, tendremos que sudar un poquito (la ascensión no es demasiado dura) y llegar hasta lo más alto de esta joya de la Marina Alta.

Nuestra aventura comienza en la misma entrada del Parque Natural, donde podemos dejar el coche en un parking cercano. Si vamos bien de tiempo y no tenemos demasiada prisa, se recomienda echar una ojeada al Centro del Visitante, a las puertas del Peñón, en el que se encuentra una sala de exposiciones con diversa información del lugar y una sala de proyección que muestra un documental sobre el Parque Natural.

Una vez calmada el ansia cultural, empezamos la excursión zigzagueando por el primer tramo del Peñón, primero empedrado y después más rocoso,  encontrándonos pronto con un par de miradores que albergan restos de una muralla del s. XII, y en los que disfrutaremos de la vista del puerto deportivo, el Morro del Toix, la Serra Gelada, el Puig Campana, Serra Aitana, Serra Oltà y el cabo de Moraira, entre otros.

Antes de llegar al túnel cabe destacar los ejemplares de palmitos, sabinas y otras plantas de roca, así como las posidonias que se ven sobre el fondo de la playa de Levante. Pasaremos el túnel, perforado a principios del s. XX para facilitar el acceso a la cumbre, y a partir de aquí la senda se complica un poco, aunque nada grave, pues con las cuerdas habilitadas nos ayudaremos para continuar hacia la cima.

Nos encontraremos, unos metros después, una bifurcación: hacia la izquierda nos adentramos hacia un extraordinario grupo de pinos y jaras. Al final de este camino, como premio, nos espera el mirador de Carabineros desde el que se puede ver los acantilados del cabo de San Antonio. Si, por el contrario, seguimos nuestro camino hacia la derecha, llegaremos a nuestro objetivo: la cima del Peñón de Ifach. 332 metros de subida después, es momento de tocar el cielo rodeados de unas panorámicas difíciles de superar. Si el día sale despejado, podremos ver la isla de Ibiza junto con una compañía inesperada: los gatos que rondan por la cima del Peñón. Sí, gatos. Así que sed generosos y dadles una pizca de vuestro bocadillo. Ellos lo harían por vosotros.